Software a medida · República Dominicana
El sistema que su empresa necesita
No un producto al que su gente tenga que adaptarse. Empezamos por entender cómo funciona el negocio de verdad, y lo que sale se parece a su operación.
Cuándo tiene sentido
Cuatro señales de que
el software le queda corto
Si reconoce dos o más, probablemente ya está pagando el costo de no tenerlo resuelto — solo que repartido en horas de su gente.
Tiene datos en tres sitios
Un sistema, una hoja de cálculo y una libreta. Nadie sabe cuál manda.
Alguien teclea lo ya tecleado
Si una persona copia de un sistema a otro, ese puesto lo está pagando de más.
El software no hace lo que usted hace
Compró un producto genérico y su operación tuvo que torcerse para caber.
Los números llegan tarde
Se entera de cómo fue el mes cuando ya no puede hacer nada al respecto.
Cómo trabajamos
Cuatro fases,
y ninguna a ciegas
Entender la operación
Días dentro del negocio, no una reunión de dos horas. Casi todo lo que hace falta saber solo se ve mirando trabajar a la gente.
Dibujar el sistema
Qué hace falta y, sobre todo, qué no. La mitad del trabajo de un sistema que dura es lo que se decide no construir.
Construir por partes
Algo funcionando desde las primeras semanas. Nada de desaparecer seis meses y volver con una sorpresa.
Acompañar el arranque
Hasta que su gente lo use sola. Un sistema que nadie sabe usar es un sistema que no existe.
La prueba
Lo más difícil que
hemos construido
Una estación de combustible es el peor caso que existe para un sistema contable: mangueras que despachan mientras se factura, tanques que se evaporan, turnos que cruzan la medianoche, y una secuencia de comprobantes que la DGII rechaza si se repite un número.
5
estaciones facturando e-CF
2,893
comprobantes emitidos
0
rechazados por número repetido